Con este dibujo arranca el documental que hicieron Albert, Marta y Jordi, tres alumnos de la ESCAC, como trabajo de fin de estudios. En él retrataban a grandes brochazos el panorama del tebeo español y como hilo conductor se sirvieron de nuestra aventura con la editorial belga Dargaud. El rodaje duró bastante, me acompañaron a Getxo, Angoulême, a la exposición que hice en la Joso… Fue bastante agotador, pero visto ayer el resultado puedo decir que valió mucho la pena. Espero que Raule piense lo mismo, que también soportó lo suyo y se ha llevado una buena cuota de protagonismo (y seguro que muy a su pesar. jejeje).
Y por la tarde me fui con Sagar a ver Steamboy. Joder. Lo que me costó no quedarme dormido. Ya no sabía como ponerme para mantenerme despierto. Pasó lo de siempre con Otomo, animación apabullante para un guión totalmente hueco. Pero tampoco me arrepiento, la animación es tan acojonante que había que verla en pantalla grande y eso ya era excusa suficiente para pisar el cine. Y luego está el tema del otaku comprometido: Nos quejamos de que apenas estrenan animación japonesa en las salas comerciales y cuando lo hacen nos quedamos en casa.
Por cierto, que sigue mi cuenta atrás particular: Faltan 3 páginas.
